Historia

Aunque Cadalso ha sido asiento de pueblos y civilizaciones desde la más remota antigüedad, ningún pueblo debió apreciar tanto como los árabes la belleza de estas tierras, y quizás por ello, levantaron numerosas fortalezas defensivas como la Almenara, cercana a la villa, y otras muchas en la comarca de Sierra de Gata, sirvan como ejemplo las fortalezas de Eljas, Santibáñez el Alto, Trevejo,... Herencia de esta época es también el cultivo de la vid y el olivo, construyéndose entonces los primeros molinos y almazaras junto al río y arroyos.

Posteriormente, estuvo relacionado muy directamente con la encomienda de Santibáñez el Alto. Alrededor del siglo XI consiguió el título de villazgo pasando a ser independiente de Santibáñez previo pago de 1.500 ducados.

El siguiente hecho histórico destacable fue la residencia que estableció en Cadalso Alfonso XI durante sus cacerías por la comarca; en la esquina de la plaza con la calle del Chorro, se alza aún la Casa del Rey. En su Libro de la montería describe el cercano monte de la Aliseda, apenas a una legua, bueno de jabalíes en invierno y en verano, y donde a veces hay osos.

La tradición oral sobre el monarca recuerda que aquí se encontraba el rey con su imprudente amor, Doña. Leonor de Guzmán, antes de partir para la histórica batalla del Salado (Cádiz), donde sufrieron los musulmanes una derrota definitiva, lográndose tan valioso botín que supuso la depreciación del oro y de la plata en toda Europa.

Fue declarada villa exenta el diez de abril de 1.341 pasando al fuero de Alcántara.

Ya en el siglo XVI, Felipe II erigió a Gata en cabeza de su partido en 1.591 sustituyendo la preeminencia de Santibáñez. En 1.626 continuó en el señorío alcantarino hasta el fin del régimen señorial en 1.811.

Los frutos que se recogen por aquella época son centeno, lino, linaza, frutas, hortalizas, vino, aceite, castañas, tala de madera, miel y cera.